Tras confesión e investigación del crimen contra la negociante María Isabel Hernández, juez condenó a los dos culpables.
Por: Redacción Intertextual/ contacto@intertextualcr.com
El en Distrito Penal de Juicio de Rivas, Mario Barberena Rodríguez, en su labor como juez, condenó a 23 años de prisión a Jairo Noel Guzmán Fargas y a su cónyuge Ángela Cortez Palma a 13, pareja que asesinó a mujer rivense María Isabel Hernández de 66 años.
En la sentencia leída por el judicial en horas del mediodía de ayer 26 de septiembre del 2023, establece que Guzmán, de 39 años, fue condenado por asesinato y Cortez de 47, por cómplice de dicho delito.
El crimen ocurrió en horas de la tarde del pasado 27 de abril en el barrio Tomás Borge del municipio de Cárdenas del departamento de Rivas, en la casa de habitación de la pareja, quienes tenían un negocio de destace de cerdos. Ese día Hernández llegó aproximadamente a las 2:15 de la tarde a la casa de la pareja a cobrarles 10 mil córdobas que le debían producto de la venta de dos cerdos.
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En vez de saldar la deuda, Guzmán sostuvo una discusión con la víctima y en medio del cruce de palabras la sujetó con ambos manos y la metió a la fuerza a una de las habitaciones de la casa.
Ahí le propinó un golpe en la cabeza con tubo y producto del impacto la víctima cayó inconsciente.
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Según la acusación de la fiscalía, Guzmán atacó violentamente a la víctima en presencia de su mujer, quien posteriormente salió al patio de la casa a realizar labores de vigilancia para evitar que nadie se enterara del crimen.
Al verificar que no había personas cerca del lugar, Cortez ingresó nuevamente a la habitación y le ayudó a Guzmán a trasladar el cuerpo en dirección al hoyo de una antigua letrina ubicada a 15 metros en dirección norte de la casa.
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Luego lanzaron el cuerpo dentro de la fosa de aproximadamente 1.16 metros de profundidad y para asegurarse de que la víctima no estuviera con vida, Guzmán agarró un trozo de adoquín y se lo arrojó con fuerza en dirección a la cabeza.
Para ocultar el cuerpo, la pareja posteriormente procedió a cubrir con tierra el hoyo y al final le colocaron ramas y hojas de chagüite.
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Desde ese día la víctima fue reportada como desaparecida por sus familiares y a medida que transcurrían los días Guzmán y su cónyuge se convertían en los principales sospechosos de la misteriosa desaparición.
Al percatarse que ya sospechaban de él, Fargas intentó huir la madrugada del 3 de mayo a Costa Rica, por puntos no habilitados de la frontera, pero fue detenido por efectivos del ejército.
Al requisarlo le encontraron el teléfono de la víctima y tras ser entregado a la policía confesó donde había sepultado el cadáver de Hernández quien se dedicaba a la crianza y venta de cerdos, a vender nacatamales y cajetas que ella elaboraba con sus propias manos.
Tras la confesión, un equipo de la policía se trasladó hasta el lugar para rescatar el cadáver y entregárselo a los familiares.